visita apostólica

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Luis Serna with Miguel Ángel ManceraLejos de toda creencia religiosa, no debemos olvidar que la visita del Papa Francisco a la Ciudad de México representó el recibimiento de un jefe de estado de gran envergadura en el mundo. Y como todo jefe de estado, su arribo requería cierta planeación especial pues su llegada no sólo fue motivo de un gran despliegue humano, también fue seña de un despliegue estratégico impecable en el que Luis Serna brilló.

Fue un mes antes de la llegada del sumo pontífice cuando el equipo táctico encabezado por Luis Serna se reunió con DomenicoGiani, comandante general de la gendarmería responsable de la seguridad del Papa Francisco, para planear con anticipación las rutas y vías más ideales para trazar un recorrido seguro y sin contratiempos.

Antes de la reunión con Giani, Luis Serna estableció una serie de reuniones con el nuncio apostólico para asegurarse que no existieran contratiempos de ninguna índole. Además, estableció comunicación directa y constante con Alberto Gasbarri.

Alberto Gasbarri es un laico italiano de 70 años de edad, y su cargo oficial fue el de ser Coordinador General de los viajes pontificios. En esencia, Gasbarri es quien organizó, planeó y supervisó las visitas del Papa Francisco y de los dos anteriores pontificados a cualquier país y cuya gira a México fue la última en su andar profesional.

visita apostólicaNo debemos olvidar que la seguridad del Papa es un asunto mayor, incluso de seguridad nacional. Cuidarlo supone todo un reto garantizar y en eso se trabaja las 24 horas. Por ello la valía del trabajo que Luis Serna encabezó en la Ciudad de México destacó, pues no debemos olvidar que esta metrópoli es una de las más grandes del planeta.

Con esta estrategia que representó una logística impecable y una de las huellas más profundas en la carrera de Luis Serna, pues la visita del 12 al 17 de febrero significó un total de 222 kilómetros en la Ciudad de México donde tenía que imperar el orden, él demostró ser uno de los estrategas más significativos en la administración actual de la CDMX.

Las reuniones con la comitiva italiana empezaron a principios de enero de 2016, con el fin de asegurar que ningún detalle escapara a la planeación que Luis Serna ejecutó con maestría. Más de un mes de logística para asegurar que la visita del Papa Francisco a mediados de febrero del año en curso no representara inconveniente alguno.

En todos los viajes que realiza el papa lo acompañan un pequeño grupo de seguridad encabezado por el jefe de la gendarmería vaticana, Doménico Giani. Se trata de siete personas, cinco miembros de la Gendarmería -un capitán, un cabo y tres policías-, el cuerpo policial encargado de la seguridad del Estado del Vaticano, y dos guardias suizos, vestidos de civil.

También lo acompaña en sus viajes como seguridad personal el inspector suizo, el coronel Daniel Rudolf Anrig, quien es el comandante de la Pontificia Guardia Suiza, además del hoy en día retirado Gasbarri, quien por cierto, fue condecorado por el gobierno mexicano con la Orden del Águila Azteca en grado de Venera, la cual se otorga a extranjeros, con el objetivo de reconocer los servicios prominentes prestados a la nación mexicana.

Con la visita de su santidad, Luis Serna se consagró como uno de los mejores organizadores y ejecutores de una estrategia de planeación que dejó un saldo blanco en la capital del país, en la visita del primer Papa latinoamericano a México.