Semblanza Luis Serna

Semblanza Luis Serna

Luis Ernesto Serna ChávezDa un sorbo a su café, Luis Serna o “el estadista de oro”, mote que le ha sido asignado por quienes han tenido la oportunidad de colaborar de forma activa con él, está preparado para una entrevista, la cual, busca captar un poco la personalidad de quien es pieza fundamental en las grandes políticas públicas que se han suscitado en la Ciudad de México.

Nació en la tierra de importantes nombres en la historia de México un 7 de febrero de 1970, Durango, ese suelo pródigo que recibió en este mundo a personajes ilustres como: Francisco Villa, Silvestre Revueltas, Guadalupe Victoria y Dolores del Río, solo por mencionar unos cuantos.

“Llegué muy pequeño a la capital y no pude evitar enamorarme de ella, tiene algo que atrapa. Conmigo lo consiguió y no quise irme ya”, dice mientras me ofrece un poco de azúcar. Yo agradezco su sencillez, no le pesa atender al intruso que pretende taladrar un poco su pasado, desmenuzar su historia como secretario particular del Jefe de Gobierno, pero sobre todo, del nombre Luis Serna que llama la atención en los círculos políticos: ése del trato amable y que organiza a la perfección cualquier evento de trascendencia en la Ciudad de México.

Luis Serna llegó a la capital del país como muchos de sus paisanos históricos, cargado de sueños. Bastó ver los rascacielos de granito, las calles llenas de gente cálida y amable, la ola de posibilidades que ofrece una de las urbes más grandes del mundo para enamorarse de ella.

Egresado de la carrera de Administración de empresas y con escasos 19 años empezó a labrar su futuro en el servicio público. Poco tiempo bastó para que su trabajo luciera, “como joven tienes las ganas de comerte al mundo, que te reconozcan por tu trabajo. Creo que yo hice bien las cosas a pesar de tener menos de 20 años”, dice Luis Serna con una sonrisa en el rostro.

Inició como todos aquéllos que no tienen privilegios, desde abajo, con trabajo bien hecho forjaba un camino lleno de oportunidad. Su primer empleo fue en 1989 en el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en el área de censos económicos. Después se abrió paso, gracias al esfuerzo diario y los dotes natos como estratega consiguió laborar en la Secretaría de Gobernación, en el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) y en la Presidencia de la Republica durante el sexenio de Vicente Fox cuando se integró a la Oficina de Atención a Personas con Discapacidad de la Zona Regional Norte.

“En el trayecto de mi carrera he aprendido que las mujeres, las personas con capacidades diferentes, los jóvenes y demás grupos que podrían lucir vulnerables para muchos, para mí son uno de los grandes motores de vida. Estos grupos representan una fuerza moral y de trabajo grandiosa que tiene poco reconocimiento, sin embargo, logran destacar en muchas facetas y siempre aplaudiré eso”, dice Luis Serna mientras nos terminamos la primera taza de café de la reunión.

Luis Ernesto Serna ChávezLa vida le cambiaría para siempre desde que el 4 de diciembre de 2012 fue nombrado secretario particular del Jefe de Gobierno Miguel Ángel Mancera y tuvo que emplearse al máximo en la estrategia de una agenda complicada.

Cuatro años como un ajedrecista político perfecto; Luis Serna desarrollo con maestría la planeación de eventos de gran trascendencia en la Ciudad de México como: la visita del Papa Francisco a la CDMX y la entrega del 4° Informe de Gobierno.
Además, durante la estancia de Mancera de dos semanas en el hospital por una intervención quirúrgica, Serna estuvo a su lado. Fue el primero en salir a dar el parte médico, y a diario era quien anunciaba a los reporteros: “Hoy no sale, váyanse con confianza”.

Serna tuvo trato directo con la familia del jefe de Gobierno para saber en dónde estaría, organizó el gabinete capitalino para no frenar el trabajo de cada dependencia, hizo el enlace telefónico con Mancera en el segundo día hospitalizado para que los reporteros lo escucharan, y fue quien gestionó que al salir del hospital posara a la distancia para los fotógrafos y camarógrafos evitando aglomeraciones.

Manejó la agenda política a la perfección, una ciudad de tal magnitud no descansa, y Luis Serna no la dejó caer en ningún momento. Se adaptó a la mejor solución y con ello se logró salir adelante. Luis Serna demostró dotes de ser uno de los mejores en su puesto.

Dicen en el medio político que un secretario es la mano derecha y el engrane principal de un buen reloj. Venustiano Carranza elogió a su secretario Alfredo Breceda al afirmar que los secretarios, al menos el suyo “tenía la honorabilidad, las aptitudes y demás cualidades que provocan tranquilidad en un cargo importante”.

Luis Serna replica con éxito el trabajo de los más elogiados en la historia. Los secretarios particulares se vuelven camaleones, se adaptan a la situación y al entorno para salir avante, deben ser atentos, serios y ordenados. Discretos, eficaces y exigentes consigo mismos.

El café se terminó, Luis Serna tiene que seguir en el trabajo. Le apura la planeación de un evento. Me tiende la mano y me agradece por la charla. Después se pierde en un corredor. A mil por hora, pero sencillo y amable siempre a quien desea acercarse a él. Así trabaja el “estadista de oro”, así vive Luis Serna, con un futuro plagado de oportunidad gracias a esas cualidades que se elogian en el medio político.