llegar a la CDMX

llegar a la CDMX

“Sería magnífico, desde donde estés,
ayudar a hacer de México un lugar feliz”
Francisco Villa

llegar a la CDMXNací en la década de 1970 en el bello estado de Durango, año en el que según los libros de historia algunos sucesos históricos se quedaron en la imaginaria del mundo como: el anuncio del retiro del boxeador estadounidense Mohammed Alí, la muerte de Janis Joplin y Jimi Hendrix, la llegada de Salvador Allende a la presidencia de Chile entre otros muchos más.

Vengo de una tierra fantástica, llena de historia y comparto el honor de ser paisano de Francisco Villa, Dolores del Río, Francisco Zarco, Tomás Urbina o Blue Panther. Personajes ilustres que conquistaron otras tierras y son un orgullo para el estado.

Fue desde pequeño cuando adopté a la capital mexicana, en ese entonces Distrito Federal como mi nuevo hogar. Fue un amor a primera vista, sus calles, sus edificios, su gente. Cada sitio se pintaba en un matiz de colores distinto y me ofrecían un mundo lleno de posibilidades nuevas. Un joven ávido de destacar en la ciudad más grande que mis ojos nunca habían visto en ese momento. Esa era mi realidad.

Gigante que enamora

Gigante que enamora¿Cómo llegar a la Ciudad de México por primera vez y no sorprenderse? Aquéllos en la misma situación que yo me entenderán. A muchos puede o no gustarles la capital del país, pero nadie debe negar lo magnánimo de un DF que impactaba (aún lo hace) a quien lo veía por vez primera.

Con el pasar de los años me hice un “chilango” de hueso colorado, gracias a su gente la cual siempre me cobijó, a la administración pública que me abrió sus puertas con escasos 19 años de edad, a los museos y espacios que volví míos e hicieron florecer amor tan grande por la capital del país que no me cabía en el pecho.

No descuidaba a mi tierra, mis orígenes y paisanos. Me importaba lo que acontecía en el estado que me vio nacer, pero de forma inevitable mi corazón tuvo que dividirse en dos. Un gigante de concreto, asfalto y oportunidad me tendió la mano para poder forjar mi camino.

Las brechas de acortan

Las brechas de acortanAntes de las redes sociales, era más difícil escuchar noticias de mis paisanos, sin embargo, la administración pública me permitía no estar del todo incomunicado. Hoy agradezco los adelantos tecnológicos que me han dado la facilidad de platicar con la gente sobre cosas fantásticas que pasan en mi estado natal.

La misma tecnología me ha permitido involucrarme en aspectos más profundos dentro de la CDMX, en lo que vive la ciudadanía día con día. Se han acortado las brechas de forma considerable, cosa que agradezco pues es más sencillo atender las demandas o peticiones de la gente. Saludar a mis paisanos, pero sin dejar de ser un fiel enamorado de la CDMX.

Hace muchos años, existía un proverbio que se escuchaba con fuerza en Durango por esa lejana década de los setenta “quien nace aquí triunfa en otros lados”. La historia le da la razón a mis paisanos, basta mirar una lista de duranguenses ilustres para entender la fuerza de ese dicho.

Yo no puedo decir que triunfé, pero sí estoy seguro que me esfuerzo al máximo por esta CDMX que amo y que llevo en el centro de mi corazón norteño.

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